Resultados 1 al 1 de 1

Tema: Mi etérea musa (sinfonía silente

  1. #1

    Mi etérea musa (sinfonía silente

    PARA LOS ENAMORADOS DEL AMOR…


    EL DIA DIECISEIS DE ESTE MES DE MAYO, SE FESTEJA “SAN JURCAN”. COMO EL DÍA DE REYES, JURCAN PUSO SU ZAPATITO Y DENTRO DE AHÍ, ESTAS HOJAS ESCRITAS. (???).

    MI ETÉREA MUSA. (sinfonía silente)



    --- Inspirado en un verso; el alma saturada de amor y hermosa sensación; semidormido, efectos del sopor. Viajo hacia el Infinito, onírica visión, guiado por Morfeo, con intención de llegar, al lugar donde mora mi musa…, ahí la he de encontrar.

    --- Inmenso el Infinito que Inició la Creación. Se decía inconquistable. Nadie había pretendido ese recinto hurgar. ¿Tendrá ocultos secretos, sea por bien o mal, que podrían ser divulgados por algún ser terrenal?

    --- Decidido por eso, viajando hacia el allá, sagrado o maldito, al fin podré aclarar, ésta duda latente que ha persistido aferrada a mi mente. Hay un presentimiento: el inmenso Universo, a más de misterioso, tal vez resulte adverso, por silencioso.

    --- Aún así disiparé duda confusa, que se ha vuelto difusa, e inspirado en un verso me influenció a viajar, con el fin de arribar al lugar indicado, adónde mora mi musa. Nada hay de dudar.

    --- Ahora encaprichado, pero, no equivocado y es tal mi oquedad, ya que en sueños la vi, hay fiel presentimiento, que mi etérea musa, por aras del destino se haga realidad, motivo suficiente para sortear el camino.

    --- Intuyo, el Infinito y del mismo Universo, misterio y silencio. ¿Qué sonido emitirá basta profundidad? Y, ¿Mucho más allá, qué es lo que habrá?

    --- Siento asomo al peligro por allanar lo prohibido o solamente intuición. Pero está decidido cumplir esta misión. ¡Magno acontecimiento! ¡Llegar, adónde mora, quien inspira al poeta! ¡Y lo voy a lograr!

    --- ¡Musa! Sea por amor, sin razón a dudar. ¡Llegaré en busca de ti!…

    --- … ¡Sí! ¡En busca de ti, adorable etérea musa! Dormido, me has inspirado, aunque en sueños te vi. ¡Despierto he de mirarte! Voy surcando el cielo y viajando con sigilo para lograr tal acierto. ¡No vacilo!

    --- Quizás…, imagino mi vuelo henchido de emoción, mas, cumpliré este capricho y deseo del corazón. Es parte del deseo que grité hacia el vacío, mi voz cundió el Universo, y lo sentí…, muy mío.


    --- Presiento, que su Creador, a esta locura hizo caso, percibí, como eco hermoso y sutilmente, lo descifró mi mente:

    ¡--- ¡Bardo, no deambules, ve directo al Parnaso!

    --- Musa: “…inmenso es el amor, no escatima distancia”. No musitaré un murmullo, por no turbar trayectoria que impulsa este orgullo. “… En pos voy de una victoria. ¡Tú! ¡Mi etérea y adorable musa! Nada impedirá encontrarte, menos entorpecerá, ahora…, mi delirio de amarte.


    --- No habrá exclamación profusa, ni ruido impertinente que atente sacro momento de magno acontecimiento. Me ennoblece decirlo: “… es mi mayor anhelo, ¡Mi etérea y adorable musa! Que al fin, tú y yo, estemos juntos.

    --- Surcando ya el Universo, a capricho trazado, disfruto su silencio, más que ceremonial, como algo sagrado; ningún sonido estridente turbará este vehemente y sacro recital. Nada interrumpirá la magia de hechizante vacío; como fondo y sutil armonía, cual sinfónica; los astros, en concierto y total paz, con tonalidad en calma, alimento para mi alma, y así, amarte más…

    ---… melódica cortinilla, esta “Sinfonía Silente”, que, para el motivo de amar, las mil y una constelaciones de hermosa esfera celeste, y el corazón lo presiente; luceros por millones, no desparramarán fulgores, bastará…, cintilar.

    --- Mi ahora, alcanzable musa. ¡Tú, musa misteriosa, que en sueños te veía! En los poemas, mi diosa, alumbrando mis letras, como una estrella grandiosa. Creo llegado el día, que en el mismo Parnaso, no serás fantasía.

    --- Ahí…, al fin, disfrutaré tu presencia, como yo lo quería. Entonces, podré, ya ser: “el poeta enamorado…, meditando en silencio, mirando…, lo que hube logrado y ningún ser viviente, jamás, había imaginado…, lograr lo que en sí pretendía: ¡Hacer real su bella epifanía!

    --- ¡No serás ya, idea difusa! Consecuencia esplendorosa. ¡Tampoco etérea musa! Ya que, por ruego al Arcano, y demás Divinidades, que al mito, hacen realidades, hasta donde la fe emana…, sí..., puede suceder.


    --- Al fin, te convertirás…, como todo ser humano, en VIRTUOSA MUJER!!!!.

    Autor: Rafael Calderón Negrete. (Puebla, México)
    Seudónimo: Jurcan Uriarte Pontleca.
    14/05/2019 Derechos de Autor Reservados.©
    Última edición por Jurcan Uriarte Pontleca; 25/05/2019 a las 23:38

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •